El empresario que todo lo puede … ¡aprende a crear equipo!

El próximo de 3 noviembre tendrá lugar en Feria Valencia el Día de la Persona Emprendedora , un día repleto de actividades, charlas, talleres y posibilidades de desarrollar networking entre empresarios, consultores y demás proveedores de servicios.

hombre orquesta Entre las muchas charlas que podremos disfrutar está “El emprendedor-orquesta y las nuevas herramientas, ¿es rentable hacerlo sólo uno mismo?”, la cual contará con Pablo Adán (@PabloAdanMico) entre sus ponentes, si entráis en el post que ha escrito en su blog veréis esta imagen que os he puesto aquí también. El término en sí es lo suficientemente gráfico pero la imagen que lo acompaña es inspiradora, tan inspiradora que no he podido resistirme.

Quizás ese perfil de empresario sea en parte el gran responsable de su posible fracaso empresarial y lo digo tanto por mi experiencia propia como por casos compartidos con otros “amigos-empresarios”, por desgracia ocurre más de lo que debiera.

Todos estamos conformes en que la persona que pone en marcha un negocio es quien mayor implicación debe tener y quien mejor debe conocer todos los entresijos de su negocio, pero a un nivel estratégico y no tanto operativo por dos sencillas razones.

1. Materialmente es imposible, el día tiene 24 horas y para empezar no es muy recomendable intentar trabajarlas todas ya que en muy corto plazo ese comportamiento tendrá consecuencias en tu estado anímico y emocional y por ende en tus relaciones sociales y familiares.

2. Pero aun en el caso de que, gracias a una muy buena gestión de tiempo, sí fuera realista que una persona se ocupase de todos los asuntos de una empresa, dudo que sea experto en todas las áreas que comprenden su modelo de negocio.

Obviamente los comienzos siempre son así, uno o varios emprendedores se unen para poner en marcha un proyecto, al principio todo es papeleo administrativomuy de andar por casa, como mucho pides a un gestor que te ayude con el papeleo y los trámites iniciales, aunque la mayoría nos personamos en la Ventanilla Única de la Cámara de Comercio y empezamos a pelear con la abundante y tediosa burocracia administrativa que tanto nos gusta en este país – según datos elaborados por el Instituto de Estudios Económicos, el IEE, a partir del informe “Doing Business 2010” publicado por el Banco Mundial en España tardamos una media de 47 días en abrir un negocio frente a los 6 de EEUU, Dinamarca, Eslovenia y Portugal por no hablar de Nueva Zelanda y Austria que empiezan a funcionar en 1 sólo día. Y tampoco hablemos de cerrarla (espero que tampoco os ocurra nunca) porque la diferencia es que, cuando vas a abrir al menos estás ilusionado y con las pilas cargadas y aún puedes pasarte el día de ventanilla en ventanilla y con colas interminables con cierta alegría; pero en el cierre, ¡pobrecito del que te venga diciendo que no marcaste la casilla de turno o estás en la ventanilla equivocada! Por algo nos hacen pasar por un detector de metales antes de entrar en cualquier edificio de la administración (venga, que me mande un e-mail quien no lo haya pensado alguna vez… ¡¡tengo el inbox vacío!! ¡Je,je!)

Perdón, me he ido del tema, pero es que cuando lo pienso… ¡me enciendo!

Sigamos,  el caso es que sólo dejamos en mano externas los temas contables, laborales y legales y más que nada por evitar futuros problemas en caso de cometer equivocaciones. Para temas de imagen corporativa recurrimos directamente a una imprenta donde tienen a alguien que “maneja” el Photoshop y con quien desarrollamos el logo, color y todo el material que podamos necesitar (tarjetas, papelería, sobres…) y lo mismo ocurre con el marketing 2.0 compramos una plantilla para la web, abrimos nosotros las páginas de facebook o twitter y las acabamos dejando como herramientas obsoletas porque no tenemos tiempo de actualizarlas. Todo esto con la ayuda de un amigo que sabe o algún conocido que te lo hace barato (todo esto vivido en primera persona). Ya que, como es normal, nos encontramos con cargas presupuestarias muy importantes a la hora de poder contratar una agencia de imagen y medios. Y esto es sólo en temas de imagen y comunicación, pero lo mismo ocurre con el resto de áreas con sus particularidades dependiendo del sector.

Hay dos factores que influyen principalmente a la hora de no poder rodearte de personas cualificadas para obtener los mejores resultados:

  1. Falta de capacidad presupuestaria para subcontratar servicios profesionales, ante la incertidumbre del éxito de la empresa, no nos arriesgamos a gravar en exceso nuestras financias con préstamos elevados que no sabemos si podremos devolver.
  2. Falta de un mercado laboral que facilite modelos flexibles de contratación de manera que se adapten a las necesidades reales de la empresa (no hablo de contratos basura sino de modelos de flexible working, teletrabajo, jornadas intensivas o medias jornadas que permiten compatibilizar vida laboral y personal y que cada vez son más demandadas) Ved el ejemplo de la iniciativa del Día de la Oficina en Casa.

La consecuencia, un empresario que se pasa el día apagando fuegos, que actúa como cuello de botella, que depende de favores, de la ayuda de amigos y familia y que acaba dando imagen de poca profesionalidad y lo que es peor, adquiere una visión tan cortoplacista de su negocio que ya no es capaz de pensar en términos estratégicos para detectar oportunidades y adelantarse a los cambios del mercado, de manera que el negocio pueda ir consolidándose y creciendo como teníamos plasmado en nuestro ya olvidado plan de empresa.

Esto nos lleva a dos escenarios, bien una empresa que no consigue despuntar y muere ahogada por su incapacidad de dar un buen producto o servicio o bien que muere de éxito al tener gran aceptación en el mercado y no poder cubrir las expectativas, lo cual hace que otra empresa mejor preparada detecte ese nicho y se apodere del mercado potencial que tu no eres capaz de absorber (copiar es fácil y más si se cuenta con recursos).

Una recomendación, cuando hagas tu plan financiero además de tener en cuenta todos los gastos destinados a inmovilizado y activos, aumenta considerablemente la partida de gastos destinada a personal (ya sea interno o externo), asegúrate de que los números salen, que no sólo puedes pagar un local, mobiliario, maquinaria y un portátil sino que tienes asignados recursos para captar talento humano. Si los números ya no te cuadran acude a un profesional que te asesore, averigua si hay subvenciones para la contratación o para cualquier otra partida donde puedas reasignar recursos (pero no bases el éxito de tu negocio en esa lotería), y no digas: “Bueno, lo hago yo todo hasta que la empresa genere beneficios y luego ya busco a alguien”. Hay negocios donde es posible y otros donde no, tú eso lo sabrás mejor que nadie, así que no te mientas, te puede salir caro…

Una vez lo tengas claro al igual que dedicas tiempo buscar una buena localización, a rodearte de buenos proveedores y comerciales, también dedica tiempo para hacer las mejores selecciones (te recomiendo que leas mi artículo sobre “El uso del Crowdsourcing como herramienta para las Pymes”), rodéate de gente que sepa más que tú y que sean productivos desde el principio y déjate asesorar, no hablamos de una gran plantilla para empezar pero sí que intentes crear equipo desde el primer momento.

Sé que no es fácil, pero… ¿Quién ha dicho que ser emprendedor lo es?

¡Buena suerte!

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Jornadas TMT en Valencia – “Liderar en tiempos de cambio“

foto de @aguilarblanch

Bajo el título “Liderar en tiempos de cambio “más de 1.300 personas asistimos el pasado 30 de septiembre en el Palau de la Música de Valencia a la última edición de las Jornadas de Talento & Management Tendencias (TMT) de la mano de Roberto Luna (@roluar) y Cece acompañado de Juan Carlos Cubeiro (@juancarcubeiro), ponente en la anterior edición TMT.

Y si hay algo que puedo asegurar es que el nivel de los conferenciantes es tal que aunque hiciera rato que deberíamos habernos ido, ahí permanecíamos todos sentados en nuestros asientos completamente hipnotizados y con ganas de seguir escuchando.

En esta ocasión tuvimos la suerte de disfrutar de un verdadero showman como es el coach Carlos Andreu (@Carlos_Andreu) que nos mostraba una nueva actitud con lo que aprender a disfrutar de nuestra vida de una forma equilibrada como nos explica en su libro “Del ataúd a la cometa”  (aquí podéis leer un pequeño extracto – http://www.editorialviceversa.com/upload/llibres/pdf9.pdf).

Nos lleva por un viaje hacia la automotivación con frases como “La felicidad no está en el cuándo sino en el mientras” una autentica reflexión para aprendamos a tener una actitud metal positiva hacia la vida, sabiendo priorizar aquello es importante para nosotros y para ello nos adelanta algunas cosas a tener en cuenta:  piensa en 4 cosas por las que te levantas cada mañana, si no las encuentras … ¡vuélvete a acostar! Aléjate de los zombis, esas personas negativas que están muertos en vida y que no soportan que los otros lo pasemos bien. Las emociones negativas duran 140 minutos, las positivas sólo 60;  así que… ¡haced cálculos!

Una conferencia divertida, llena de grandes verdades que te ayuda a recargar pilas, ¡de ti depende mantenerlas cargadas! El próximo 1 de diciembre volveremos a tenerlo por Valencia, ¡para no perdérselo!

Silvia Damiano (@silviadamiano) es formadora y especialista en Neurociencia y en un magnifico ejercicio de creatividad utilizó a voluntarios del público para ayudarnos a entender el funcionamiento de nuestro cerebro mostrado las partes responsables de nuestros distintos comportamientos y emociones y la degeneración de los mismos cuando sufrimos alguna anomalía física que afecta al funcionamiento de nuestro cerebro. Todo ello de forma muy visual y divertida con ejercicios donde todos pudimos participar y así evaluar si usamos más nuestro cerebro racional (izquierdo) o emocional (derecho) o si bien somos equilibrados como fue el caso del voluntario que se atrevió a realizar la prueba en el escenario.

Pero también nos dio un gran consejo que a mí me parece importante aprender a integrar en cualquier proyecto cotidiano para afrontar los tiempos de cambio sin desmotivarnos, algo tan sencillo como fragmentar nuestros objetivos a largo plazo en pequeños objetivos a corto, de manera que podamos celebrar nuestros pequeños éxitos y enfrentarnos al siguiente con energías renovadas.

Como remate final tuvimos la brillante intervención del Catedrático y filósofo José Antonio Marina (#JAMarina) y fundador de la Universidad de Padres quien nos dio, desde el punto de vista del educador, unas pautas para educar y motivar a las nuevas generaciones que serán los próximo líderes y personal cualificado saliendo de la actual falacia educativa por la que se les ha intentado allanar tanto el camino a los jóvenes para garantizar su seguridad que se les ha construido un mundo idóneo sin problemas ni responsabilidades y donde la motivación sólo se entiende en aquellas actividades que les son gratas olvidando que a lo largo de nuestra vida deberemos llevar a cabo actividades que no lo son pero que son parte de nuestras responsabilidades y obligaciones, se trata de retomar un enfoque más realista para desarrollar personas cualificadas  y competitivas en el mundo empresarial y que no sufran de bajones emocionales e infelicidad por no entender que la motivación no es el único factor por el que realizamos nuestros actos también está la voluntad de ser capaces de enfrentarnos a aquello que no nos gusta y salir airosos.

De ahí la definición del talento como “inteligencia triunfante, aquella capaz de movilizar y crear recursos emocionales, intelectuales y vitales para: 1-elegir bien nuestras metas, 2-resolver nuestros problemas y 3-poner en práctica la resolución de dichos problemas”

El congreso finalizó con una interesante mesa redonda donde el público pudo exponer cuestiones a los conferenciantes.

Como dice Roberto Luna: “sales con un torbellino de ideas”, así que voy a seguir reposando las mías hasta el próximo 3 de febrero cuando está prevista la nueva edición TMT.

Emilio Duró, aprendiendo a ser optimistas

Me habían hablado mucho de él y en distintos círculos, así que despertó mi curiosidad, me planté delante del ordenador con una cena fría dispuesta a escuchar la conferencia de más de una hora.

Un optimista nato pero sin pelos en la lengua, algunas verdades como puños, unas más fáciles de asimilar, otras que no te apetece oír y otras que simplemente no quieres creer y mientras yo me reía de algún comentario jocoso le oigo decir: un “el que fracasa en su empresa se mete a consultor o formador” ¡Qué disgusto! Me había costado horrores aceptar que yo no había fracasado en mi empresa, que había adquirido mucha experiencia y pasado por un máster que no tiene precio y ahora mi ilusión era trabajar en consultoría, ¿sería cierto? ¿lo hacemos muchos? ¿soy un tópico?

Así que siguiendo el espíritu optimista decidí darle otro enfoque a ese comentario, los que tenemos la espinita del empreneurship no podemos arrancárnosla por los que somos de los que caemos del caballo y volvemos a subir, además he leído que el 70% de los negocios que se montan fracasan, que el 80% de los productos que se lanzan al mercado no superan los 3 primeros meses de vida. Si eso es así y todos nos deprimiéramos y detuviéramos por un fracaso el mundo estaría paralizado o lleno de consultores deprimidos.

Yo no sé si llegaré a dedicarme a la consultoría o si este blog es lo más cerca que puedo estar, pero sí tengo claro que he disfrutado de experiencias que quiero compartir, de errores que he cometido y que me gustaría evitarles a otros o al menos avisarles. Además durante esa etapa he tenido la suerte de conocer a muchos empresarios y emprendedores y es sorprendente como, independientemente del sector, del ciclo por el que pase la empresa o la diferentes que somos entre nosotros, la similitud de las experiencias, situaciones, alegrías y penas es casi idéntica y lo mucho que ayudaba en su momento el poder compartirlas y … por qué no decirlo, “mal de muchos …” es parte de nuestra naturaleza.

No voy a poder daros una varita mágica para resolver vuestros problemas o garantizar el éxito de vuestras empresa, al menos no pude con la mía, pero al menos intentaré recordaros que debéis intentar disfrutar y divertiros con lo que hacéis, estar motivados, ser inquietos y estar en constante aprendizaje, ya que si el proyecto no sale como esperabais habréis obtenido un gran bagaje para cualquier cosa que queráis emprender luego y si triunfáis tened en cuenta que esa va a ser vuestra vida para quizás los próximos 30 años o más y que deberéis aprender a disfrutarla, ya que “no hay nada peor que triunfar en algo que no os gusta”.

Aquí os dejo el enlace a la conferencia del Sr. Duró … ¡no apta para depresivos!

Para quienes estéis interesados el 21 de septiembre estará en Valencia en la Universidad Politécnica.  Más información:  http://www.lovevalencia.com/emilio-duro-de-la-politecnica-de-valencia.html

Y de la mano e AECTA el 26 de octubre, aquí podéis ver el programa.

El árbol de los problemas

Todos los días nos enfrentamos en el trabajo con situaciones y dificultades que debemos resolver pero lo primero que debemos aprender es a gestionar los problemas, nuestro stress y la forma de enfrentarnos a ellos.

Durante mi curso de Coaching encontré un texto fantástico en el Blog de Cris Pérez-Vàzquez que quiero compartir, yo intento aplicarlo todos los días para disfrutar al máximo de los momentos que paso rodeada de mi gente.

 

El árbol de los problemas

Un carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y le hizo perder una hora de trabajo y después su antiguo camión se negó a arrancar.

Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dió un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.
“Oh, ese es mi árbol de problemas”, contestó

“Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez”

”Lo divertido es”, dijo sonriendo, “que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior”

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