El uso del Crowdsourcing como herramienta para las Pymes

        En España y especialmente en la Comunidad Valenciana nos encontramos con un tejido empresarial   formado por autónomos  y empresas muy pequeñas, la mayoría de carácter familiar, que compiten en mercados cada vez más inteligentes, con proveedores, competidores y clientes más y mejor preparados y con pocos recursos para ello tanto en el aspecto económico (dificultad de financiación, menos economías de escala), como en los recursos humanos; pocos empleados que realizan muchas funciones, lo cual hace que pasen más tiempo “apagando fuegos” en el corto plazo y vayan perdiendo la necesaria visión estratégica.

Creo que la herramienta de Crowdsourcing y el espíritu que acompaña a esta iniciativa es especialmente idóneo para beneficiar a ese tipo Pymes por 4 motivos:

  1. Permite acceder a la innovación a costes moderados.
  2. Pagar solamente por el éxito ya que están viendo el resultado final antes de contratarlo.
  3. Es una plataforma idónea para aplicar técnicas de marketing y así obtener información del mercado de primera mano con costes muy reducidos y de forma ágil.
  4. Es una forma de promocionar la empresa, ya sea por la comunicación que establece con su comunidad como por el interés que puede generar en los medios (notas de prensa) la puesta en marcha de una iniciativa original.

1.       Acceso a la innovación:

Se trata de una valiosa ventaja competitiva ya que es ágil y económica, siempre y cuando el coste de gestionarla no sea mayor que el beneficio obtenido. No vamos a contratar a una persona exclusivamente para que gestione el desarrollo de una web sencilla que cueste 600€, ni vamos a montar toda una infraestructura de seguimiento de un proyecto para lanzar un reto cada 5 años; existen webs que pueden ayudarnos a hacer nuestras primeras inmersiones en el mundo del Crowdsourcing, pero ante todo sólo se deben empezar proyectos que puedas acometer, de nada sirve ofrecer una muestra de producto a 10.000 encuestados si luego no disponemos de medios para enviarles las muestras, así sólo se consigue una comunidad peligrosamente cabreada.

Además, seamos realistas, todo se mueve proporcionalmente, si somos una PYME, aunque las herramientas 2.0 nos permitan movernos en los mismos foros que grandes multinacionales, no vamos a tener la misma notoriedad ni la misma capacidad de convocatoria, por lo que lo más probable es que generemos unos flujos de información que podamos controlar, ya que nuestro proyecto pretende moverse en nuestro ámbito de acción.

Ojo, no por tratarse del uso de redes sociales o páginas web nos vale contratar a un becario y ponerle a leer los foros, se trata de información importante para la empresa y por tanto debe ser revisada en última instancia por el responsable del departamento al que afecta la iniciativa. El Crowdsourcing permite innovar a bajo coste, ¡que no a coste cero!

Por supuesto no debemos olvidar la innovación a nivel sectorial. Yo soy una fiel creyente del asociacionismo, no creo que uno pueda sobrevivir solo en un entorno tan complejo, por eso creo que una plataforma fundamental para apoyar los proyectos de las Pymes son sus asociaciones, cooperativas y grupos de interés. Al igual que organizan conferencias, cursos de formación, centros de información y consulta específicos de su sector, aquellas empresas interesadas en entrar en la experiencia de Crowdsourcing deberían animar a sus instituciones sectoriales a desarrollar esos ágoras de ideas virtuales donde sus asociados puedan interactuar entre ellos y plantear sus retos. Es evidente que el éxito de la convocatoria de una institución es más factible que el de una empresa de forma aislada.

Aquí tenemos el ejemplo de AIMME quienes no sólo lanzaron el proyecto para su sector del metal, sino que lo han abierto a cualquier tipo de empresa interesada en conocer el Crowdsourcing.

2.      Pagar por el éxito

Una convocatoria abierta nos facilita el acceso a profesionales de un sector, lanzarles un reto y tener la opción de seleccionar de entre todas las propuestas aquella que más se ajuste a nuestras necesidades y retribuirla después; se trata de una opción que hasta ahora era impensable con la metodología de outsourcing tradicional de una PYME, ya que lo habitual es comparar propuestas y presupuestos de distintos proveedores y contratar al que más nos convence esperando que el resultado final sea tan prometedor como nos prometió su comercial. Ahora pagaremos conociendo a priori el resultado del trabajo.

Sin embargo aquí hay un factor que no debemos olvidar, para que estas iniciativas prosperen es importante no cometer abusos, debemos hacer previamente un research de los precios que se pagan en el mercado por los servicios que demandamos y ser justos en las compensaciones moviéndonos en esa horquilla de precios o ofreciendo otro tipo de recompensas, es posible que no paguemos lo mismo a un estudiante que a una empresa consolidada, pero al estudiante se le puede ofrecer experiencia profesional, referencias que le ayuden a iniciar su carrera laboral (todos hemos sido becarios y hemos trabajado gratis con tal de empezar a “hacernos” currículo)

3.      Aplicar técnicas de marketing

Pueden realizarse acciones con nuestros clientes de forma dinámica, rápida y barata.

Desde testear un producto antes de su lanzamiento, pedir mejoras o propuestas a los usuarios, realizar cuestionarios a grandes muestras sin limitaciones geográficas o de tiempo, realizar focus groups virtuales, brainstormings … un sinfín de nuevas formas de interactuar con nuestro público objetivo y fidelizarlo. Es una gran oportunidad para que los marketinianos nos estrujemos el coco y aportemos innovación a nuestra área de trabajo.

4.       Promocionar la empresa.

No se trata en ningún caso de “inventar” iniciativas como excusa para tener notoriedad en los medios o conseguir visitas a nuestra web o muchos “me gusta” en nuestro facebook, ya que eso puede salir bien una vez pero como nuestra comunidad no es tonta acabarán dándose cuenta de que intentamos “utilizarlos”.

Sin embargo el hecho de participar en estas iniciativas es un ejercicio de transparencia hacia nuestro mercado, demuestra que somos una empresa innovadora, abierta a los retos, a escuchar sugerencias y críticas y con ganas de mantener “conversaciones” que puedan enriquecer el negocio, la marca, el producto. Inevitablemente ello genera comentarios que pueden convertirse en notas de prensa, artículos en blogs, comentarios en twitter y todo ello, bien gestionado, es una promoción gratuita que en términos de comunicación y publicidad cuesta muchísimo dinero.

Sin duda es una ventaja que hay que aprovechar.

Para ahondar mejor en este tema os dejo un video de Javier Megías en la conferencia del proyecto Metal 2.0 Crowdsourcing.

¡Qué lo disfrutéis!

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¿Qué nos motiva para participar en acciones colaborativas o Crowdsourcing?

Para potenciar el arraigo de acciones colaborativas es importante comprender las motivaciones que mueven a cada uno de los agentes que participan, tanto de los que lanzan el reto como de los que lo reciben y deciden responder.

Por un lado está la motivación de quien lanza el reto:

En el caso de una ONG o instituciones similares la motivación es obvia, ya sea dar a conocer un proyecto, conseguir fondos (fundraising, crowdfunding) u obtener microcréditos para ayudas a países en desarrollo, ya sea solicitando aportación de ideas para solucionar una crisis humanitaria como se hizo tras el terremoto de Haití o con la catástrofe ecológica del vertido de petróleo de BP en el Golfo de México.

En el caso de las empresas las motivaciones son múltiples:

          –          Buscan darse a conocer, tanto la empresa como sus productos, marcas y proyectos (comunicación externa).

          –          Obtener de forma rápida y con muy bajos costes información de primera mano del mercado, tanto de sus clientes actuales   como de clientes potenciales.

          –          Minimizar el riesgo de fracaso del lanzamiento del un producto aplicando modificaciones y sugerencias.

          –          Usar una encuesta para testear la opinión de su público objetivo y aprovechar al mismo tiempo para repartir muestras de producto (demos, ofertas, vales descuento…) a los participantes a modo de agradecimiento; todos sabemos que para conseguir una venta lo primero es lograr que prueben el producto.

          –          Pero al mismo tiempo y eso es realmente valioso, pueden conseguir cercanía con su comunidad, se muestran abiertos, con una política de comunicación transparente, dispuestos a aceptar críticas y comentarios y a interactuar con su público objetivo.

 Esta es una ventaja competitiva que sólo las empresas valientes, honestas e innovadoras conseguirán al no temer dar el paso.

Sin embargo también se encuentran con barreras que les frenan a la hora de lanzarse:

–          Precisamente esa transparencia conlleva miedo a las críticas o a dar demasiada información a la competencia.

–          Confiar en que serán capaces de gestionar gran cantidad de feedback sin que la comunidad se sienta ninguneada o despreciada, tengamos en cuenta que si fallamos en el proceso el efecto será justamente el contrario a todo lo mencionado antes.

–          Otro miedo es que al ser las personas tan distintas y tener distintas necesidades no podemos satisfacer a todos nuestros clientes, quizás lo que unos nos piden es precisamente lo que a otros no les gusta; ahí las empresas deben aprender a escuchar, agradecer las aportaciones y explicar qué características van a integrar en su producto sin menospreciar otras ideas

Y por último, ¿qué motiva a las comunidades a participar?

Bueno, ahí tenemos que buscar incentivos adecuados según el reto marcado, puede ser desde una aportación económica al proyecto seleccionado, como los 10.000$ de Nokia para el compositor de su nuevo Tune. Un % o royalty sobre las ventas de un producto en cuyo desarrollo o mejora se ha contribuido. Una muestra del producto para su uso por participar en una encuesta, probar una demo, un detalle o regalo,  descargarte gratis un libro si hemos mostrado interés en la temática del proyecto (como en Metal 2.0 Crowdsourcing)

A veces se busca reconocimiento social o notoriedad, ser mencionado en el proyecto o bien si eres un recién licenciado, un diseñador o un fotógrafo, poder incluir un trabajo tuyo en un proyecto empresarial de renombre, añadirlo a tu CV o adquirir experiencia en el mundo laboral.

Y en muchas ocasiones es tan sencillo como ser parte de algo, formar parte de una comunidad con intereses afines, contribuir a la consecución de proyecto retador, participar en algo productivo que nos incentive fuera de la rutina diaria y la larga jornada laboral o de estudios.

Un maravilloso ejemplo de motivación lo vemos en el catálogo de “premios” que obtienes participando en los retos que aparecen en www.worthidea.com, en lugar de acumular puntos para cajear por un regalo puedes donarlos a un proyecto humanitario donde te explican exactamente como será aprovechada tu aportación.

Como veis el dinero no es siempre la motivación última de las personas  para hacer cosas y para demostrarlo aquí os dejo el video de una conferencia de Daniel Pink que puede resultaros muy inspiradora a la hora de buscar incentivos para motivar a colaboradores y empleados.

¿Qué es el Crowdsourcing?

El término Crowdsourcing fue acuñado por Jeff Howe en junio de 2006 en un artículo de la revista Wired “The Rise of Crowdsourcing” (“El ascenso del Crowdsourcing”).

Del inglés podemos traducirlo como crowd (masa) y sourcing (externalización), la Wikipedia lo define como “externalizar tareas que, tradicionalmente, realizaba un empleado o contratista, a un grupo numeroso de personas o una comunidad (masa), a través de una convocatoria abierta.”

En el libro “EL ARTE DEL CROWDSOURCING. Es fácil obtener ayuda a través de Internet si sabes cómo” que puedes descargar gratuitamente en http://metal20.org/crowds11 #CrowdS11 recoge no sólo el concepto y la manera de llevarlo a cabo sino también las conclusiones de su proyecto Metal 2.0 Crowdsourcing del  Instituto Tecnológico Metalmecánico de Valencia —AIMME – con el que quieren acercar estas herramientas recientes de innovación abierta las cuales pueden extenderse de forma rápida y a muy bajo coste gracias al uso extendido de la web 2.0

Y como la base del Crowdsourcing es la comunicación creo que la mejor forma de explicar los pasos para llevarlo a cabo es acudiendo a los tan conocidos elementos de la comunicación y adaptarlos a la realidad 2.0. Estos son: emisor, receptor, canal y mensaje.

Realmente no hay novedad en los elementos que intervienen, pero sí en cómo optimizarlos para potenciar la colaboración:

El emisor, en este caso asociaciones o instituciones de carácter empresarial, sigue siendo el que  envía el mensaje pero sabiendo a priori que se convertirá inmediatamente en el receptor de una gran cantidad de aportación de la comunidad a la que se dirige y que antes de lanzar su propuesta, problema o reto deberá haber estudiado y procedimentado un sistema para gestionar todo ese feedback.

El receptor debe ser lo que llamamos una “comunidad inteligente” capaz de interactuar y trabajar junta para alcanzar ese objetivo o bien para competir y motivarse para ir superándose juntos. Debe ser representativa del colectivo al que nos dirigimos (podemos necesitar una comunidad muy especializada o bien necesitar representantes pertenecientes a distintos grupos o targets que aporten visiones complementarias y diversidad al proyecto), por supuesto el tamaño de la muestra también deberá ser representativo .

Esta necesidad nos lleva a que la selección del canal sea especialmente importante y aquí es donde aprovechamos las ventajas que nos ofrece el mundo 2.0. Por un lado debemos ofrecer un espacio donde interactuar con nuestra comunidad en todas direcciones (permite que se comuniquen entre ellos y se motiven) pero que podamos manejar por lo que es recomendable habilitar una web para la gestión del proyecto. Por otro lado, dónde encontramos a nuestra comunidad, las redes sociales facilitan mucho esa labor pero no se trata sólo de colgar algún mensaje en facebook, twitter o linkedin, es recomendable buscar grupos influyentes de opinión, contactar con bloggers reconocidos, early adopters que os ayudarán a extender vuestro mensaje (siempre que les convenza a ellos primero) … en la web www.crowdsourcing.org encontrareis un directorio de webs dedicadas a Crowdsourcing por categorías, idiomas y países (aquí se ve claramente que es una tendencia que no está muy extendida en España, ¿alguien más detecta un nicho en potencia?) buenos ejemplos de webs españolas son worthidea.com, http://es.ideas4all.com

Aquí hay también una gran oportunidad de negocio para el sector TIC, desarrolladores de software de herramientas para gestionar esas ágoras virtuales, diseñadores de web que adapten las páginas a esos nuevos usos, expertos en marketing que puedan desarrollar nuevas formas de comunicarse con los clientes, empresas de consultoría o asesoría que puedan ofrecer sus servicios y acercarse a nuevos clientes potenciales sin barreras geográficas y mostrando su profesionalidad al ofrecer soluciones innovadoras y que demuestran dar buenos resultados…seguro que se nos ocurren más oportunidades, y más en estos tiempos de crisis.

Y por último para lanzar bien el mensaje es importante que este sea claro y conciso y para evitar confusiones debemos responder a todas estas cuestiones: cuál es el reto o problema que vamos a plantear, qué información vamos a facilitar, cual es el proceso a seguir, cuales son los tiempos para participar, qué recompensa vamos a ofrecer, cómo comunicaremos los resultados, cuales son las bases legales o los derechos de propiedad intelectual.

Un último elemento que falta para tener éxito en este proceso es el de dinamizar la comunicación, una vez lanzado el reto no podemos dejar pasar los días esperando a que aparezca la solución, debemos interactuar con la comunidad, aclarar dudas, incentivar las conversaciones, pulir ideas, informar de los progresos, testear las propuestas que nos gustan para ver su calado, reorientar a la comunidad si vemos que no hemos expuesto bien el problema, agradecer las participaciones, no permitir que un miembro activo de la comunidad se apodere de ella y se convierta en el moderador o el líder… hay mucho trabajo que hacer cuando se quiere mantener una “conversación productiva”

Si queréis ahondar más en concepto y aplicarlo en vuestros proyectos os recomiendo que os descarguéis el libro “EL ARTE DEL CROWDSOURCING. Es fácil obtener ayuda a través de Internet si sabes cómo” y que disfrutéis de esta entrevista realizada por la televisión de la UPV a dos de sus coautores Santiago Bonet (@sbonet) y Javier Megías (@jmegias)

 

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